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2 de noviembre de 2015

La Tercera Intifada Palestina

Intifada es el nombre que recibe el movimiento de protesta y rechazo del pueblo palestino contra la ocupación zionista, y contra la brutal represión de la que ha sido y es objeto en todos los campos. Es por tanto, un levantamiento que surge de las propias masas populares, y no de una organización en específico. Y se concreta en luchas callejeras, o sea, en una desigual lucha de piedras en manos palestinas contra tanques, cañones y las más sofisticadas armas sionistas.

Jóven palestino participando en la Intifada
La Primera Intifada tuvo lugar en 1987, y duro hasta 1993. Fue un levantamiento de todo el pueblo palestino que sirvió para desenmascarar la horrible realidad de la ocupación pero, sobre todo, para mostrar las potencialidades encerradas en ese mismo pueblo, constituyendo un despertar de la conciencia identitaria de la población. Su fuerza, entre otras cosas, hizo insostenible y onerosa la ocupación para Israel,  desencadeno un vasto apoyo internacional a la causa palestina y permitió recabar un apoyo sin precedentes para el pueblo palestino dentro de la propia entidad zionista.
Estos positivos resultados, sin embargo, significaban un grave peligro para la entidad zionista. El imperialismo y los reaccionarios árabes empujan entonces a la dirigencia zionista a entrar en negociaciones, que, bajo el pretexto de buscar “paz”, les permitiera aliviar no sólo su economía, sino la carga que representaba la represión de los movimientos de resistencia que crecían y se robustecían en el interior. Este papel lo jugarían los Acuerdos de Oslo, firmados en 1993, con los que, entre otras cosas, se crea un órgano administrativo con la denominación de Autoridad Nacional Palestina (ANP), una de cuyas funciones será desarmar los grupos palestinos armados, controlar la violencia y mantener a raya a su población. O lo que es lo mismo, crean una autoridad civil palestina sometida a sus intereses, desarrollando con ella a su vez, una burguesía palestina atada políticamente a los gobiernos reaccionarios árabes y, en lo económico, a las transnacionales y al capital sionista.
Para inicios del siglo actual Palestina había sido desgastada por años de negociaciones estériles; con una dirigencia dividida y carcomida por sus contradicciones internas, cuya lucha había logrado para el pueblo sólo un pedazo de tierra seca sin los más mínimos servicios (agua corriente, luz...) y una tremenda dependencia económica, con la mitad de su población en la diáspora y con otra golpeada a la vez por la pobreza y la crisis económica, la represión militar zionista y los abusos de la propia policía palestina en los islotes que habían quedado bajo la ANP, reinando en ellos la persecución y el terrorismo político.
Por ello, la Segunda Intifada, que empezó en septiembre de 2000 y duró unos cinco años, no tomo por sorpresa a los zionistas que entre otras cosas, seguía atentamente las dificultades palestinas. Y sus causas  estuvieron asociadas no sólo a la ocupación y a la brutal represión zionista sino también, como no es difícil comprender,  a la falta de logros y perspectivas en el proceso de paz, estando dirigida a su vez  contra la ineficiencia de la recién creada ANP que no había podido resolver los problemas más acuciantes que enfrentaba la población.
La conjunción de esta Segunda Intifada con el endurecimiento de la política zionista con el ascenso al poder como primer ministro de Israel de Ariel Sharon y de George Bush a la presidencia de Estados Unidos, combinada con los atentados del 11 de septiembre, marcará, sin embargo, un momento de cambio, pero para mucho peor, para la Causa Palestina, comenzando Israel la construcción del Muro de Separación, acción declarada ilegal por la Corte Internacional de Justicia de la Haya en el 2004.

Niño palestino frente al muro del apartheid
Hoy, los palestinos están desarrollando un nuevo levantamiento popular, lo que ya se está llamando la Tercera Intifada, que está siendo protagonizado por una nueva generación palestina, la de los más jóvenes, que está dispuesta a lanzarse nuevamente a la lucha. Y la cual, junto a las razones de las anteriores: la ocupación y el papel de gendarme de la ANP,  suma ahora también, estimulada por el gobierno, la violencia de los colonos israelíes - que han robado más territorio, se han asentado en tierras palestinas y queman y roban cosechas –, la de los grupos israelíes extremistas. Proceso que se ha disparado aún más en los últimos años.  Así como las provocaciones y ataques en la Explanada de las Mezquitas, en la Ciudad Vieja de Jerusalén, donde se encuentra la mezquita de Al Aqsa, tercer lugar más sagrado para el islam.
Dada la importancia de esta temática, ofrecemos a continuación dos trabajos que la abordan.

La Autoridad Nacional Palestina

ANNUR Latino, 19 octubre, 2015
La Tercera Intifada es una Intifada que tiene algunas variaciones con respecto a las dos anteriores. Vale decir que en las anteriores el pueblo palestino completo estuvo movilizado permanentemente en las calles luchando contra la ocupación zionista, y todas las organizaciones de resistencia colaboraron o participaron en ella directa o indirectamente. Pero todos estaban involucrados, es decir, era la movilización de un pueblo porque ya era insostenible al igual que lo es hoy.
Anti-Zionist Orthodox Jews join pro-Palestinian counter-protest against pro-Israeli rally in New York City, 18 october 2015. 
La diferencia que hay ahora es que la Autoridad Nacional Palestina (ANP) - entendida como un instrumento que administra toda una situación derivada de Oslo, y que prácticamente ha significado la detención de la Revolución palestina - está administrando la ocupación zionista dado  que, en el fondo, le está solucionando el problema de la ocupación al estado de Israel, y la misma no tiene ni autoridad, ni está en función de los intereses del pueblo palestino. Por tal razón hoy en día, nuestros muchachos, los jóvenes palestinos que están en las calles, están luchando contra la policía zionista, su ejército de ocupación, y también contra alrededor de 500 000 colonos en Cisjordania. Todo ello bajo la mirada silenciosa de la ANP. Lo que podría significar perfectamente la intifada podría continue hasta la salida de la ANP de ese gobierno.
Eso por un lado, y por otro, esta tercera intifada está mostrando también algo que antes no existía, pero hoy si se da y con fuerza. Y es el hecho de que los propios elementos judíos anti sionistas, y los no sionistas o judíos por la paz, están saliendo a protestar en contra del gobierno del criminal Netanyahu. De modo que estos dos aspectos hacen ver que la situación es insostenible tanto para los palestinos como para muchos judíos no sionistas, de modo que es posible esperar la profundización de esta intifada, y también ataques militares a Gaza para intentar acorralar a Hamas  en ese territorio y no pueda entrar en escena en Cisjordania.
En este escenario complejo, los Comités de Resistencia Popular - que son las organizaciones juveniles que tienen a los jóvenes en las calles, van más allá de la Organización para la Liberación de Palestina, y más allá de la ANP. Y surgen con más fuerza que nunca porque emergen de la lucha de las calles en contra la opresión, la discriminación, la segregación, la explotación, el crimen, el robo y el asesinato selectivo constante.
Soldados israelíes disparan contra jóvenes

 La coordinación entre los "servicios" de la Autoridad Palestina e Israel 

Por Jorge Altamira, 2 nov 2015
El viernes pasado tuvieron lugar huelgas y manifestaciones en Cisjordania contra la ocupación sionista en la llamada “jornada de la ira”. The New York Times (NYT) del domingo siguiente hace referencia a un aspecto crucial de la situación en el terreno: la colaboración entre las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina y las del estado de Israel para combatir esa oposición a la ocupación. “Bajo los acuerdos que comenzaron con los tratados de Oslo hace dos décadas, se atribuyó a la coordinación entre la Autoridad Palestina y los israelíes en Cisjordania el crédito por el mantenimiento de la calma que ha sido desbaratada en las semanas recientes, así como en la neutralización de los rivales del presidente Mahmoud Abbas”. Este pacto represivo es, en realidad, muy anterior a los acuerdos de Oslo, como quedó de manifiesto en la Gaza, antes de las victorias de Hamas, cuando la seguridad en la franja estuvo a cargo de una fuerza palestina entrenada por la CIA. Este entrenamiento ha proseguido como consecuencia de aquellos acuerdos. Un reportero israelí le cuenta al NYT que en el pico de esta coordinación entre la seguridad de la AP y el sionismo, se producían “cinco reuniones diarias”, y cada semana entre los jefes máximos de cada lado. “Los dos lados compartían información de inteligencia sobre militantes sospechosos, y los oficiales palestinos eran notificados de las razzias de detenciones de Israel en las ciudades de Cisjordania que se encontraban bajo control ostensible de los palestinos”. El NYT añade: “Quizás más evidente, y más irritante para muchos palestinos, sus fuerzas de seguridad han tratado por años de bloquear las manifestaciones violentas en los puestos de control de Israel o en la cercanías de las colonias israelíes”. ¿No es claro, entonces, que ninguna Intifada puede aspirar a la victoria sobre los ocupantes sionistas sin el reemplazo de ese gobierno ‘quisling’ por una fuerza revolucionaria?

El artículo del NYT describe precisamente esta realidad cuando señala que “los chicos (por la juventud que pelea con hondas y piedras) ven a esas fuerzas de seguridad en la línea de frente de la ocupación”, en tanto que “los funcionarios de seguridad de la AP temen que los manifestantes tornen la violenta sublevación contra Israel en su dirección”. Esta conclusión, postulada en una entrada anterior en esta página de Facebook, ha superado la etapa de la hipótesis y es consciente por parte de los luchadores, de un lado, y de los represores palestinos, del otro.

El reportaje del diario norteamericano se centra en la crisis que han creado las luchas recientes en la relación entre los servicios de uno y otro lado. Observa, sin embargo, que “En marzo, la OLP votó suspender toda colaboración, en un paso que fue visto como puramente simbólico”. Aunque un vocero de la OLP admitió que “el status quo no puede continuar, ello no significa que la AP pueda simplemente cancelar esos acuerdos de una vez. Nuestra seguridad no sobreviviría sin esa coordinación. Incluso nuestros cartuchos de balas tienen que ser aprobados por ellos – en referencia a los israelíes” (!!). “Varios expertos palestinos e israelíes dicen que la coordinación ha continuado durante la crisis, aunque con tensiones. Un grupo palestino de derechos civiles, Addameer, ha registrado 800 palestinos arrestados por fuerzas israelíes este mes, incluso en Cisjordania, en allanamientos ayudados por la coordinación. Las fuerzas palestinas pueden haber ayudado o incluso requerido algunos de los más numerosos arrestos efectuados por Israel”. Analistas citados por el NYT suponen que un ahondamiento de las movilizaciones podría quebrar políticamente a los servicios palestinos y su colaboración con los servicios sionistas.

Es claro que la lucha palestina enfrenta un desafío estratégico, con mayor razón si se produce una ruptura de estos lazos represivos: cambiar su dirección política, que en este caso goza de un cierto poder estatal, sostenido por el sionismo y los principales estados capitalistas. Aunque en Gaza la situación es diferente, el gobierno de Hamas tiene pactos y acuerdos con la AP, ejerce un fuerte control policial sobre el pueblo y no sigue una línea independiente de los estados del Golfo que lo patrocinan. La lucha por una verdadera dirección independiente y revolucionaria debe agrupar en un solo polo a los luchadores de Cisjordania y Gaza.


9 de mayo de 2012

64 Años de la Nabka

64 Años de ocupación del territorio palestino por parte del Estado terrorista de Israel

Decenas de siglos lleva el pueblo palestino defendiendo su territorio contra distintos imperios y agresores. 180 años, han ya casi transcurrido desde que los británicos promovieron el programa de colonización y de creación de asentamientos Judíos en Palestina, 130 de que comenzara a convertirse en realidad el sueño zionista con la llegada a ese territorio del primer grupo masivo de judíos importados y 95 de que se sellara el pacto entre los intereses de la gran burguesía judía y las potencias coloniales.
Nos separan hoy además 65 años del momento en que la ONU se arroga el derecho - que no tiene - de despojar un pueblo, y ceder un territorio que no le pertenecia a los zionistas, que se arrogan a su vez el derecho - que tampoco tienen - de representar a todos los judíos en su totalidad y crear un estado artificial, supuestamente para ellos. Y 64 de ese 14 mayo de 1948 en que se proclama el Estado de Israel.
Más de un siglo lleva entonces el pueblo palestino enfrentándose a la codicia y ambiciones del imperialismo de ayer y de hoy. Y más de la mitad de este tiempo haciendo frente a la usurpación “legal” directa zionista que ha enmarcado, para vergüenza del mundo, la llamada gran catástrofe del pueblo palestino, Al Nabka.
En estos años los palestinos han logrado sobrevivir a la limpieza étnica, usurpación de propiedades, destrucción y expulsión de gente desarmada de su tierra, asesinato y genocidio, y han estado sometidos a un continuo régimen de terror y acoso. Han sido objeto, por tanto, de una política de imposición, agresión y terror asociada a la voluntad zionista-imperialista de desaparecerlos como pueblo palestino y como nación, de imponer su dominio geopolítico y económico en la región y de mostrar, en ejercicio de poder hegemónico, la supremacía de su ideología.
Pero también han sido 64 años de resistencia a través de los cuales el pueblo palestino ha demostrado su valor y capacidad de sacrificio para defender la tierra palestina y sus derechos frente aquellos que quieren sojuzgarlo, utilizarlo como ejemplo y desaparecerlo. Y es medio siglo de reafirmación de que son dignos herederos, en tanto árabes, de una estirpe cuya cultura, costumbres y tradiciones, signadas por el islamismo, tiene también una enriquecida tradición de lucha por la libertad y la independencia.

21 de abril de 2012

Carta Abierta

SOLIDARIDAD CON PALESTINA
La organización sindical CONFEMIN de la minería de Chile y la Federación Sindical Mundial, en un acto de consecuencia Internacionalista y solidaridad política, han entregado una carta de repudio al fascismo Israelí en la embajada de Israel en Chile. Acto solidario digno de imitar.

Señor Embajador
Republica de Israel
Presente
  De nuestra Consideración.
  Reciba el saludo respetuoso del Coordinador Chile de las organizaciones sindicales amigas y afiliadas a la  Federación Sindical Mundial.
  Somos parte de los sindicalistas que en muchos países del mundo clamamos por la liberación de todos los Presos Políticos recluidos en las cárceles Israelíes.  Según las informaciones que conocemos,  al día de hoy en las cárceles israelíes hay 4.600 militantes palestinos encarcelados, que solicitamos sean  liberados.
  De ellos:
-          560 han sido condenados a cadena perpetua por los tribunales israelíes.
-          220 son niños.
-          24 son Diputados del Parlamento.
-          204 presos han muerto en las cárceles israelíes.
 Entre los presos hay grandes militantes palestinos y árabes que han dedicado sus vidas a la lucha del pueblo palestino por conseguir su patria independiente.
  La FSM desde el primer día de su creación está firmemente del lado del Pueblo Palestino.
 Este día 17 de abril lo hemos denominado  el “Día Internacional de Acción para el pueblo palestino”,  por la liberación de todos los presos de las cárceles israelíes.
 Exigimos Libertad para todos los militantes retenidos de manera ilegal y antidemocrática por el gobierno de Israel.
Desde hace años los organismos internacionales han venido exigiendo solución a esta situación pero el gobierno de Israel mata, encarcele y aterrorice a los habitantes de la región y no se alcanza ninguna solución justa y durardera.
Nosotros militantes de la Federación Sindical Mundial en Chile, expresamos nuestra  solidaridad activa y nos sumamos a todos nuestros compañeros para reindicar la liberación inmediata de todos los Presos Políticos recluidos injustamente en las Cárceles Israelíes y exigimos:.
Que se detenga la actividad de los asentamientos
Que se levante inmediato el bloqueo injusto e inhumano en la Franja de Gaza
La retirada del ejército israelí de todos los territorios ocupados, que está allí desde 1967, incluidos los altos del Golán y el área de Shebaa del sur del Líbano.
La demolición del muro racista.
La creación de un Estado palestino independiente, democrático y verdaderamente libre, con Jerusalén como su capital y el retorno de los refugiados palestinos a su patria.
¡Que la comunidad internacional cumpla con sus responsabilidades y ponga en práctica todas las decisiones de las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad!

Chile: Base Militar Norteamericana en Con-Con.

DECLARACION PÚBLICA
A LA COMUNIDAD NACIONAL E INTERNACIONAL
  • Ante el funcionamiento de una Base Militar Norteamericana en Con Con, cuya construcción tiene un valor de más de 500 millones de dólares pagados por el Comando Sur de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, destinada al entrenamiento de las Fuerzas Armadas chilenas, Carabineros y Policía de Investigaciones;
  • A lo que se suman las advertencias realizadas por el Comandante en Jefe del Ejército, Juan Miguel Fuente-Alba sobre las intervenciones militares en nuestro país, quién señaló textualmente que “dados los complejos y actuales escenarios que se generan en el ámbito de la seguridad, al momento de preservar valores, intereses y bienes que la propia sociedad busca cautelar" el Ejército debe analizar eventuales nuevos roles, los que según la embajada norteamericana en Chile, tienen que ver con el destino y entrenamiento del "personal encargado de ejecutar operaciones de mantención de la paz o de estabilidad civil en zonas urbanas";
  • Y, frente al incremento de la represión hacia el movimiento social, la Comisión Etica contra la Tortura (CECT-Chile) se hace un deber declarar que:
1º La soberanía reside en el pueblo y la seguridad no puede reducirse sólo al resguardo de los intereses de las transnacionales, de sus socios nacionales y el sistema económico imperante.
2º El pueblo tiene el legítimo derecho a organizarse y a manifestar públicamente sus planteamientos, sus demandas en pro de una sociedad con más derechos humanos en tanto ciudadanos.
3º Las Fuerzas Armadas tienen como misión el resguardo de la soberanía nacional. Por tanto, constituye una traición a la Patria su subordinación a los dictámenes del ejército norteamericano, cuyas acciones devastadoras han sido padecidas por la humanidad a lo largo de la historia de los siglos XIX, XX y durante los inicios del siglo XXI y, particularmente por Chile, luego del Golpe de Estado del 11 de Septiembre de 1973 que nos trajo asesinatos, desapariciones de personas, encarcelamiento indebidos y torturas masivas y sistemáticas durante 17 años de dictadura militar.
4º Las Fuerzas Armadas deben permanecer bajo la tuición del poder político y no tienen derecho a la autonomía y a la impunidad en todos los ámbitos, como ha sucedido hasta ahora.
º Carabineros de Chile es una institución policial, cuya función es la prevención del delito. En consecuencia, es improcedente e ilegal que sus funcionarios reciban entrenamiento militar destinado a atacar a la población civil, como si estuvieran en una guerra contra la población a la que tienen la obligación de defender y a la que ellos pertenecen por su origen social. El mismo argumento es extensivo a la Policía de Investigaciones.
6º El Estado de Chile debe respetar los Tratados Internacionales de Derechos Humanos, e incorporarlos en la legislación nacional, tal como le ha sido recomendado por la ONU en reiteradas oportunidades; en especial nos referimos a integrar a la legislación nacional la tipificación del crimen de tortura, su investigación y sanción en tanto crimen de lesa humanidad.
7º El gobierno de Chile debe recordar que tiene por misión la administración de las instituciones del Estado en pro del bien común y no sólo de quienes concentran los bienes que son fruto del trabajo de quienes los producen.
8º Es válido señalar que la seguridad y la paz de la sociedad no proceden de la represión ni de dictaduras militares, sino del reconocimiento y respeto irrestricto a los Derechos Humanos, la Libertad, la Democracia y la Justicia que, de acuerdo al postulado de San Ambrosio, Doctor de la Iglesia (siglo IV), es "la virtud que da a cada uno lo suyo, que no reinvindica lo ajeno y que descuida la propia utilidad para salvar la equidad común".

COMISIÓN ETICA CONTRA LA TORTURA - CHILE
SANTIAGO, VALPARAISO, COPIAPO, SAN ANTONIO Y TEMUCO
Santiago de Chile, 12 de abril de 2012

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